Desde el Búnker
Alberto Osorio
Lunes 16 de diciembre de 2024.- “No vamos a parar de buscarte hasta encontrarte, mi amor”, dijo la madre de Christian, estudiante de la UdeG que desapareció del 10 al 15 de diciembre.
Su desaparición por cinco días, marcó el recorrido de la Vía Recreactiva del domingo 15 de diciembre, poco antes de se supiera de su aparición y 10 días antes de la Navidad.
Aquí el relato de una madre que vivió días de infierno.
Fue la voz y el llanto de desesperación de Lorena Hernández, la madre de Christian Raúl Palomera Hernández, un estudiante de la preparatoria 2 de la Universidad de Guadalajara, a quien esperan de regreso en casa desde el pasado 10 de diciembre.
El domingo, mientras cientos de personas aprovechaban el día para hacer un poco de ejercicio o pasear en bicicleta en el primer cuadro de la ciudad, familiares y amigos se congregaron frente a la rectoría de la Universidad de Guadalajara para marchar desde ese lugar hasta el Congreso de Jalisco.
En la explanada de la universidad, una sola imagen no podía atrapar todo el dolor de la madre que vivió la vigilia por encontrar a su hijo, y por eso fue que muchas de las personas que acudieron al paseo dominical terminaron por sumarse a la caminata de Laura.
Ella y sus acompañantes avanzaron desde Juárez y Enrique Díaz de León hasta a las afueras del Congreso para tratar de llamar la atención de diputados o de autoridades, en un día cuando todo está cerrado y nadie atiende.
El tema de los desaparecidos, por desgracia, es la herencia maldita que dejan anteriores autoridades al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, pero que principalmente le hereda su antecesor, Enrique Alfaro, con un número que supera a las 15 mil personas e igual cantidad de familias en duelo.
Los emecistas nunca quisieron entender en la pasada administración, que Jalisco vive una verdadera crisis humanitario que el gobierno de Alfaro nunca supo atender con la urgencia que el caso ameritaba y que Pablo Lemus recibe bajo la promesa de no ser un gobernante indolente, como se percibió a Alfaro.
Cómo olvidar que los colectivos de buscadores no cesan de denunciar a los gobiernos naranjas de arrancar las fichas de búsqueda que cada semana ellos se dedican a pegar en la vía pública para tratar de localizar a los suyos y las autoridades lejos de ser empáticas, viven preocupadas por la afectación al ornato urbano.
Las palabras de Laura Hernández ojalá que haya sido recuperadas este lunes por la mañana, en el momento en que Lemus lleguó a su despacho: “Si alguien me ve por favor ayúdenme a buscar a mi hijo”, les decía Lorena a los desconocidos que la acompañaron, al momento en que hablaba y se dirigía a su vástago como si lo tuviera enfrente, según la nota publicada por El Informador.
Con la desaparición de Christian, en la UdeG hay un reporte de 28 desaparecidos, en un asunto que rebasa a las propias autoridades universitarias y a los padres de familia, pero también a las autoridades policíacas con más de 72 gendarmes desaparecido entre 2010 y 2024, según el Diario NTR.
De los desaparecedores todo hace indicar que sobre ellos hay un manto de impunidad que por negligencia o contubernio toca a las propias instituciones.
Así el panorama en Jalisco, donde no todos los desaparecidos corren con la misma suerte de Christian, quien después de cinco días, apareció la tarde del domingo sano y salvo, según las autoridades, que como siempre, no brindan más detalles.